Los precios de los fertilizantes en México han experimentado aumentos significativos entre enero de 2025 y marzo de 2026, destacándose especialmente en insumos esenciales para la producción agrícola.
La urea, por ejemplo, vio un incremento de 9,550 a 14,010, lo que equivale a un aumento del 47%. De igual manera, el fosfato diamónico pasó de 13,380 a 21,040, lo que representa un aumento del 57%. También se ha notado un aumento considerable en el fosfato monoamónico, que subió de 14,000 a 21,500, es decir, un 54%. Estos datos, proporcionados por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, evidencian una tendencia generalizada de encarecimiento en los fertilizantes.
Este aumento sostenido tiene repercusiones directas en el sector agropecuario, ya que los fertilizantes constituyen uno de los costos de producción más relevantes. Como resultado, el incremento en los precios podría traducirse en un aumento en el costo de los alimentos o en una disminución del uso de insumos por parte de los productores, lo que podría afectar la productividad.
Además, los aumentos están también relacionados con factores globales como el costo de los energéticos y se producen en un escenario de encarecimiento a nivel mundial debido a conflictos bélicos. La oferta internacional de nutrientes agrícolas y las tensiones en la logística también presionan sobre los precios de los fertilizantes.
La guerra en Irán, el incremento de los precios del petróleo y el gas, así como la disminución en las exportaciones de fertilizantes y de los insumos para su producción, generaron una crisis en la disponibilidad de abonos a nivel mundial, cuya primera manifestación es la escalada en los precios de los fertilizantes. De prolongarse la situación, puede convertirse en una catástrofe agroalimentaria global, alertan expertos.Con información de EL ECONOMISTA
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