Mike Vigil, exdirector de operaciones internacionales de la DEA, afirmó que la Gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, estaba informada sobre las operaciones de la CIA en la región.
Aseguró que las recientes acusaciones de Estados Unidos por narcotráfico contra diversos funcionarios de Sinaloa, incluido el Gobernador Rubén Rocha Moya, podrían ser un intento de desviar la atención de un escándalo en México.
Vigil destacó la estrecha relación entre la Gobernadora y el Fiscal César Jáuregui, lo que hace poco creíble que ella no estuviera al tanto de la situación. Consideró sospechoso que las acusaciones surgieran poco después de un evento en Chihuahua y sugirió que podrían ser parte de una estrategia política para distraer de problemas internos en Estados Unidos, particularmente bajo la administración de Donald Trump.
Estados Unidos presentó cargos penales contra Rocha Moya y otros, acusándolos de colaborar con el Cártel de Sinaloa en el tráfico de drogas. La acusación sostiene que Rocha Moya, con la ayuda del cártel, llegó a ser Gobernador y prometió protegerlos en sus operaciones. Sin embargo, la denuncia incluye pruebas cuestionables, como fotografías de una nómina donde no aparecen los nombres acusados.
Vigil también indicó que el Embajador estadounidense en México, Ron Johnson, estaba al tanto de las acciones de la CIA en territorio mexicano, argumentando que es un protocolo que debe cumplirse. Según él, esto demuestra una violación de la soberanía de México por parte de la administración de Trump.
Finalmente, Vigil reafirmó que tanto las autoridades estadounidenses como diplomáticas estaban informadas de las operaciones, y afirmó que el embajador Johnson estaba involucrado en la situación. En un evento reciente en Sinaloa, Johnson habló sobre la corrupción como una traba para el progreso y mencionó que se podrían esperar medidas significativas contra este fenómeno en el futuro.
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